domingo 13 de diciembre de 2009

El gallo peleón


Calle de Yecla.


Por Tim:

Por alguna razón Spectrum se había empeñado ese día en encontrar un bar, del que sólo sabía la dirección. Él aseguraba que era un bar Heavy y que se lo había dicho alguien Heavy que no recuerdo quién sería si es que lo dijo. Pues bien, nos bajamos en Alameda (puesto que aunque íbamos al cedro nos apetecía andar un poco) Y, tras pasar por el bar Poseidon para repostar fuerzas, seguimos andando.

Aun nos faltaba más de la mitad del trayecto, y todo eso al final lo hicimos para nada, porque dicho bar acabó estando en la típica calle que pasamos siempre para ir al Cedro: vamos, que dimos una vuelta nosotros por ahí sin saber que nos íbamos a encontrar para que al final el bar que buscábamos estaba al principio de todo. Este es el argumento del libro de Paulo Coelo "el alquimista" solo que esta entrada como tiene bares es una versión mucho mejor. Si te he hecho Spoiler mejor, por que así no perderás el tiempo y leerás otra cosa porque la vida es corta y no hay tiempo para leerlo todo.

Volviendo al bar: cuando llegamos nos quedo claro que aquello un bar heavy no era, pero eso no quería decir que no molase. Los asientos eran del tipo mesas de madera con bancos de madera pegados a la pared (como con reservados digamos) y nos sentamos en la del final. Nos pedimos unas cañas de cerveza turbia de las cuales no me acuerdo del nombre (y eso que era super fácil) por 1'50. Estaban super buenas, si señor. Lo que pasa es que me llamó el Pas diciéndome que le había tocado una moto en un sorteo y mientras hablaba con él en el bater (para oir mejor) Steve y Spectrum se bebieron las suyas con lo cual yo me la bebí mas tarde más a corre prisas para no quedarme atrás.

Me gustó mucho este bar y el camarero parecía que entendía de cervezas. Las paredes alojan muchos adornos de gallos y pollos diversos que parece ser que son la temática oficial. Todo tenia un aire muy acogedor que es lo que me gusta realmente en los bares y mas ahora, en diciembre que hace un frío que se me quedan los huevos pelados (eso si, no tanto como otros años) El cambio climático no perdona y eso que dicen que no existe. Un besito chicos cuidarse mucho!

Cafetería Poseidon

Calle de Chile


Por Steve:


Venía yo de discutirle a la señora de un quiosco que una quiniela no se puede echar si la mitad de los partidos ya han jugado y se puso tan cabezota a negarmelo que apunto estuve de echar una de esas, en las que conocía gran parte de los resultados, pero su marido me terminó dando la razón y me dieron una de la semana siguiente. Sigo un ritual a la hora de hacer quinielas que consiste en sentarme ante una cerveza en un bar y rodearme de gente que no tiene ni puta idea de fútbol para pedirles consejo, método que hasta ahora me ha dado nulos resultados pero con el que estoy convencido de que me llevaré un pleno al 15 algún día.


Ya tenía la quiniela y los amigos de escaso conocimiento fubolístico, sólo faltaba un bar. Y vimos la cafetería Poseidon, que desde fuera semejaba una pequeña discoteca pero que tenía un letrero que rezaba '3€ x 2 tercios'(1'50 el tercio, lo normal, vamos). Como solemos quedarnos en la puerta de los bares dudando si entrar o no hasta que la gente de dentro piensa que somos gilipollas y nos terminamos yendo por vergüenza, decidimos meternos en este sin pensárnoslo dos veces, a lo loco, no importaba qué nos pudieramos encontrar dentro, así de temerarios fuimos. Y nos encontramos un lugar oscuro y completamente vacio, con dos billares, música tranquila y luces de neon azules. Nos acercamos a la barra donde se hayaban dos tíos de estos cuadraetes, de hombros anchos y que parecían recien afeitaicos (rollo Toni Cantó), les pedimos 4 tarcios para nosotros 3 y al sentarme y ver el panorama pensé 'Sí, estamos un pub gay', aunque fui poco a poco rechazando la idea al ver que entraban, primero, una mujer de treinta y tantos con su hija pequeña y despues toda una manada de joviales muchachas.

Le dije a Spectrum que se acercara a pedir a los camareros unos cacaos o algo que echarnos a la boca y antes de que se levantara teníamos a uno de los Toni Cantó poniéndonos un platito con pinchos de tortilla, longanizas y chorizos (rico, rico). Y no hay mucho más que contar, alli hice la quiniela en la que por ahora llevo 3 aciertos de 3 partidos, y allí surgió la idea de irnos a Cantabria estas navidades. Si tenemos algún fan de Santander o cercanías le agradeceríamos que nos recomendara un lugar con el que ampliar nuestras fronteras birracentristas.


A Tim y a Spectrum no les dijo nada este sitio pero yo, independientemente de que se trate de un pub gay o no, lo considero un lugar bastante aconsejable. Un 9 para la cafetería Poseidon.

miércoles 9 de diciembre de 2009

Irish Pub Mulligan's

Calle Yecla

Por Tim:


Cuando yo jugaba a Magic (the gathering) hace un puñado de tiempo, un mulligan era eso que se hacia cuando robabas siete cartas que no te gustaban y las cambiabas para robar solo seis (eso si te tocaba una mano con tierras) Hecha la tonteria, veniamos del bar El Gallo Peleón (que mi amigo Steve criticara a continuacion supongo jajaja) y nos metimos en este bar Irlandes por que no nos apetecia buscar otro llamado La Taberneta del Euro (al que acabamos yendo igualmente)

El Mulligan, en comun con otros bares irlandeses tenia las pintas a 4'80 y una especie de tabiques en mitad del bar que medio dividian la estancia en sub-recintos. La camarera era la tercera que veia que me recordaba a Lady Gaga (si, estaba buena, aunque Spectrum me dijese que no tenia nada) y la otra camarera pelirroja era un poco rara y no tenia nada (Aunque Spectrum le viese tetas donde no las habia)

Pedimos unas medias pintas de Murphys que no estabamos para tirar la casa por la ventana, y alli estaba el barça encajando un gol un poco ridiculo en la tele de plasma. Estuvimos hablando de el diario prohibido de Spectrum, que cuando eramos mas jovenes, escribio lo que pensaba de su grupo de amigos y dejo que lo leyeran creando una gran polémica. Tras recordar este suceso que solo le hace gracia a quien lo vivio, me gustaria recalcar un gran problema de los autollamados Pubs Guiness: La cerveza es muy cara, la gente que los frecuenta son a menudo universitarios o parejas, nadie desdentado ni en busca de pelea, y nadie que tome mas de dos cervezas seguidas seguramente. Esto rompe con toda la imagen que tengo de irlanda y que en mi mente asocio mas con nuestros bares de abuelos que con esta trama turistica. Eso no quita de que el bar me haya gustado (es mucho mejor que el Drink Ball de la cañada, lo cual tampoco es que sea un piropo)

La Murphys estaba tan buena como siempre. Nos costó 2'50 y pago Spectrum que acababa de sacar pasta y habiamos pagado nosotros antes. Cuando sacamos la foto Steve le dijo a la camarera pelirroja que nos la hiciera pero tenia las manos mojadas. Le dijo que le haria una a ella pero huyo como un zorro asi que nos fuimos. Es este un bar que siempre habiamos visto al llegar a la zona cedro pero nunca habiamos entrado asi que lo considerare un dia productivo.

Un besito de vuestro amigo

TIM <3

Bar Tolin

Calle de Azcárraga




Por Tim:



Una tarde tirando currículums dejé uno en un sitio muy pequeñito. Se me quedó en la mente como el bar mas pequeño del ,uno justo delante del Bar Dede. Y una tarde que veníamos de la biblioteca (tras sacar un libro que yo creía que era la biografía de Naomi Campbell pero luego resultó que no) nos pusimos a vagabundear por las calles abandonadas de Velluters. Tras volver al bar Valencia a echar una nos quedamos sin poder echar la ultima antes de irnos y lo que es peor, meándonos a tope. Así que buscamos un bar, pero tuve que mear de camino por que no podía más. Así llegamos a la gran vía y nos decidimos a ir al Bar Felicidad. Lo encontramos de potra y aun así no nos satisfizo lo que vimos así que decidimos buscar el bar pequeñito como si fuese una quimera.

Hacía frío y la idea de un bar reducido me parecía tan acogedora como la cabaña del Swampling en el Simon the Sorcerer (joder vaya frikada) asi que lo buscamos calle alante y no! resulta que estaba en el otro extremo de la avenida.

Allí estaba, el Bar Tolin, con un nombre sacado de la mejor historia de Mortadelo y Filemón, pero no era tan pequeñito: un cartel avisaba de que había habido reformas y habían implantado un salón comedor al fondo de su pequeño hall. Pedimos dos tercios y nos dieron a elegir entre estrella damm y mahou. Elegí las ultimas, sin saber que iban a 1'30 mientras y que la Estrella iba a 1'00, los quintos a 80 centimos y ofertas mucho mas bestias incluso (2'50 euros el litro de sangría).

Al final decidimos que era un buen lugar para cenar un día que fuesemos de fiesta al carmen puesto que tenían cerveza barata, comida barata (3 euros un bocata prácticamente de lo que fuera) y tenían unas tapas de chorizo que parecían volar a todas partes pero que a nosotros no nos dieron ninguna. Chicos, si hubiese un bar donde tuviese que reunir a todos nuestros fans para cenar y leugo irse de fiesta, elegiría ese, puesto que ademas de todo lo expuesto ya, no cabríamos en su reducido espacio y esto originaría mil y una tonterías.

Recomendado 5/5 y de la concurrencia que vimos mejor no hablo porque sólo vi a un calvo silencioso y a un hombre fumando un puro.

miércoles 2 de diciembre de 2009

Hotel Hilton

Avda de las cortes valencianas, 52



Por Tim:

Desde la estación del empalme (burjassot) ya se ve este enorme edificio tras los descampados y huertas, ya desde allí impacta y cuando te acercas de noche, a eso de las seis, parece que sean las oficinas de alguna persona malvada que te mira desde arriba. Pues quizá esto no se aleje tanto de la realidad porque muy hijo de puta hay que ser para hacer un bar para no fumadores cuando la nieta del dueño de la cadena se fuma las pollas como puros habanos (un saludo Paris)

Así es, habíamos quedado con el sr.Velanco en Palau de congresos, y cuando nos acercamos Steve y yo vimos que iba muy mal vestido para ir al Hilton: Se había olvidado de la camiseta de Hammerfall y en cambio iba con una trenca y una boina mas propios de un parisino mariquita.

Entramos al hotel en el que reinaba un silencio sepulcral. En le bar, varias parejas o tríos de ejecutivos de traje hablaban en voz tan bajita que se oían mis pelotas rebotar entre ellas. Seguramente hablaban así para que no les oyeran los micros que se dedican a pillar a los del caso Gurtel o cosas peores.

Entonces dejamos atrás las mesas y nos acercamos a la barra, donde pedimos unas san Migueles. Ya habíamos preguntado hacía tiempo cuanto valúan e íbamos preparados. El hombre nos las puso con cara de susto y al ver que íbamos en serio y a tope nos puso dos platos de patatas raras que eran como de pasta de patata así gordas en platos cuadraditos, que sí, que estaban bastante buenas pero no sé, como que era poner algo raro por ponerlo. Allí estuvimos conversando sobre un viaje que tenemos pendiente y del que a día de hoy aun no hemos reservado nada, y yo estuve insultando a los italianos que son todos o mafiosos o si no una panda de prepotentes con pelo engominado y bueno, las italianas no son para tanto (como las de aquí pero con mas fijación por la pasta) y yo que hablo sin saber pero que a gusto me quedo, señores.

Entonces yo que me estaba meando desde el principio me dio por buscar el váter. Al no encontrarlo pregunté al camarero y me dijo que estaba para la izquierda al fondo. Pero se olvido de decirme que estaba a tomar por el culo. Eso sí, tenía hilo musical propio (o sea la música se oía en el váter pero fuera no, que raro)

Cuando terminamos nuestro tercio, Javi se apresuro a decir que se pedía otro y lo hizo, aunque le tuvimos que invitar el resto de la tarde (cosa que hicimos sin dudar). Entonces Steve ya tenia entre ceja y ceja visitar el hotel contiguo, el Sorolla Palace, y con esto no tengo mas que decir que remitiros a la entrada anterior. Mi opinión es que si queréis discutir algún asunto mafioso o de importancia media/seria os vayáis a este ultimo por que al poder fumar podréis apagarle el cigarro a vuestros enemigos en el ojo y además os tratarán mejor y es todo mas familiar. Un besito!

Steve: Os va a costar exactamente lo mismo una cerveza en el Hilton que 3 en Coffe Art, otro lugar recomendable.

lunes 30 de noviembre de 2009

Hotel Sorolla Palace

Av. de las Cortes Valencianas,54



Hay sitios en los que las cosas son caras por y para nosotros. Son caras para que no entre gente de nuestra calaña y al no haber gente de nuestra calaña justifican sus precios caros, es el pez que se muerde la cola. Pero a nosotros eso nos la suda, entramos igual, con nuestras pintas y modales y nos gastamos nuestros 4-5€ por tercio, a sabiendas de que cualquiera de sus clientes se sentiría más rico y poderoso sin nuestra cercana presencia. Si esto lo hiciéramos a menudo, posiblemente estos lugares perderían caché y se devaluarian, lo que atraería a más indeseables. Y si lo hicieramos a una escala más global, quizá los hoteles Hilton perderían un par de estrellas y la pobre Paris no podría cepillar a su perro con un cepillo de marfil.

Y una vez habido tumbado el imperio Hilton a base de cervezas me dispongo a relatar una de nuestras visitas a este tipo de hoteles.


Esa tarde me tocaba ducharme y hacía una semana que no me afeitaba (arreglaba las barbacas) y me disponía a hacerlo pero dije: No! que he quedado con Tim y el Sr Vela para cervecear en el hotel Hilton! De modo que en lugar de acicalarme recogí la sudadera de los maiden del suelo y busqué la camiseta más vieja que tengo, una que me dio mi padre, en la que tiempo atrás aparecía Ronaldinho pero que ahora es completamente lisa. 20 minutos más tarde me encontraba en la cafetería del Hilton, pero esa historia le toca a Tim contarla. Al salir de allí cruzamos la calle y nos metimos los tres en el Sorolla Palace, un hotel de 4 estrellas, para tomar sendas cervezas. Mis compañeros comenzaron a dar saltos de alegría cuando vieron que la cafetería tenía zona para fumadores, a veces me gustaría ser un auténtico fumador para ser tan feliz como ellos en momentos como ese. El camarero, que según Tim había nacido para ser camarero, no se demoró en traernos unas San Miguel de 4€ en unas copas que no tenían pinta de haberse comprado en los chinos. Eso sí, nada de cacahuetes.


A nuestro alrededor, gente que en lugar de hablar de cosas importantes como hacen en los bares normales, hablaba de negocios, lo mismo que en el Hilton, solo que aquí la gente hablaba en valenciano y no en inglés y te los encontrabas con ropas que bien podríamos llevar nosotros para ir a comprar el pan. La verdad es que allí no pareciamos estar del todo fuera de nuestro ambiente, no destacábamos entre el resto, quiza por eso, cuando llamó Diana al móvil de Tim, este decidió poner el manos libres para que toda la cafetería se enterara bien de que hablabamos con ella.Recuerdo que en el grupo de empresarios informales que teníamos enfrente había un greñut, viejo un rockero de los de antes, con su camiseta de calaveras y tribales y sus vaqueros negros. Se encontraba sentado en mitad del sofá y la gente lo rodeaba como si él fuese el centro del meollo, parecía tremendamente aburrido ahí en medio de todos esos individuos y sus jergas empresariales, y nos miraba con cara de resignación, posiblemente pensaba: 'Qué envidia me dan esos tíos que hablan de enfermedades venereas y conversan en alto por el móvil, ojala pudiera estar yo con mis colegas de verdad bebiendo birras, o con ellos mismos'.

Al ver que nuestra economía habia menguado demasiado en cosa de 2 horas decidimos tomarnos la útima en un lugar más acorde a nuestra clase, pero no sin antes pasar por el baño y descubrir que no había botón ni manecilla ni palanca ni nada parecido ahí dentro, todo se activaba solo, posiblemente un hombre rico no sepa tirar de la Cadena del váter porque allá donde va se activa sola.




PD: Indagando en internet, he descubierto que una de nuestras más fieles seguidoras es la madre de Tim. María Dolores, gracias por leernos y patrocinarnos. Un saludo desde birracentrismo. ;)

lunes 23 de noviembre de 2009

O'Hara

C/ de las Danzas


Por Steve:

Al salir del bar Django, que era el bar en el que Pas fue torturado por el pitidito de una alarma (ver entrada anterior), deambulamos sin rumbo por el mismo Carmen hasta que el propio Pas recordó un lugar digno de visitar por un birracentrista, de modo que nos llevo zigzagueando por un par de calles hasta llegar allí. El bar O'Hara.

Era uno de esos sitios oscuros y silenciosos en los que todo es de madera y ponen la Premier League en la tele, fuimos arrastrados hasta aquel local con la promesa de una gran variedad de cervezas y no quedé defraudado. Basta decir que no recuerdo la cara del camarero porque desde donde yo estaba sentado no lo veía de la cantidad de birras que habían de muestra en la barra. Sabíamos perfectamente qué precios nos íbamos a encontrar con cervezas de importación que nadie conoce pero Pas nos contagió su consumismo y además yo estaba convencido, como siempre, de que iba a hacer pleno al 15 en la quiniela (A santo de qué le tenía que ganar el Valladolid al Depor?). Yo me pedí una Hoegarden y una Kilkenny, las dos muy buenas; y Pas otras 2 birras de nombres extraños que si pronuncias bien, siempre quedas como un entendido en la materia y te ganas el respeto del tabernero. Tim se limitó a copiarnos en nuestra selección de cerveza.

Recuerdo que, al decirle al dueño lo guay que nos parecía ese sitio, nos contestó que si tanto nos gustaba que volviéramos cuando quisieramos y que nos llevásemos cuantos amigos pudieramos, no sé yo si mi cartera podrá permitirse cervezas de importación despues de asaltar la cafetería del Hilton, de modo que haré algo mejor que llevar a mis amigos, aconsejaré a nuestros 170 fans de Facebook que lo visiten si pueden :).