UN SEGUIMIENTO DE LOS BARES A TRAVÉS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA Y EL RESTO MUNDO




lunes, 21 de mayo de 2012

Algún lugar de Alcoy

Esquina C/Sant Josep y C/ Goya
Por Steve:

Antiguamente la gente se asentaba en llanuras y planicies, lugares en los que poder construir fácilmente una urbanización. Era lo más lógico. Pero un día, alguien con los huevos muy gordos dijo:

- Eso son mariconadas! Yo pienso montarme una ciudad aquí en medio de estas montañas aunque tenga que llenarlo todo de puentes. Estará llena de chicas guapas, de café-licor y le pondré mi nombre.

- Pero señor Alcoy, eso es muy difícil y además no se ha inventado todavía el café-licor.

- Caballero, siempre tiene que ser usted tan aguafiestas? Si no le gusta váyase por ahí a fundar su propia urbe. En serio, lárguese, ya no le queremos por aquí, señor Cocentaina.

Así nació la bonita ciudad de Alcoy, no os molestéis en corroborarlo en la wikipedia.

Allí fuimos Spectrum, Tim y yo a visitar a James y Grace. Aprovechando que en esas fechas eran las fiestas de los moros y cristianos. Aunque por lo visto, la única diferencia entre los días que están en fiestas y los que no, es que en fiestas la gente viste con ropas del siglo XV. Y es que allí eso de beber y armarla es el pan de cada día. Forma parte de la cultura alcoyana. Y como nosotros somos gente que se adapta fácilmente a las tradiciones autóctonas, pronto nos vimos envueltos por sus hábitos y costumbres. Vamos, que nos pusimos hasta el culo. Corrían de aquí para allá cubos de plástico ergonómicamente diseñados para beber sin control y no derramar ni gota. Cubos cargados de café-licor con granizado de limón. 'Mentira' es como llamaban al invento.

Yo me lo pasaba en grande, Spectrum no lo sé porque es demasiado duro para mostrar que se divierte y Tim estaba sufriendo porque tiene fobia a las pegatinas (Pittakionophobia, existe de verdad) y allí todo el mundo tenía pegadas en la frente etiquetas de estas de los precios. Salimos los tres del tumulto alcoholizado que se aglomeraba regado por la música. Tim tuvo la necesidad, más que la idea, de buscar un bar en el que tomar una cerveza, y yo la secundé, pues pensé que Alcoy merecía estar en birracentrismo. Pero cada vez que encontrábamos un local, este tenía un morlaco en la entrada, del mismo tamaño y forma que la puerta, que nos impedía entrar. Es normal, eran las 4 de la mañana, todo un reto encontrar un bar abierto, pero en Alcoy nada es imposible. Lo más parecido a un bar que encontramos es algo que según el Street View de google, no existe. Bueno, prefiero pensar que no existe a pensar que el local se llama 'Colegio oficial de peritos, ingenieros técnicos, industriales de Alicante. Delegación de Alcoy'. Sea lo que fuese aquello, vendían cervezas tras una barra, que es todo lo que necesita un birracentrista. También vendían porciones de pizza y cubos de 'mentira', pero a nosotros nos bastó con las estrella damm para acabar noche allí.

Tengo la sensación de que Alcoy podría ser una fuente inagotable de entradas en birracentrismo, habrá que volver...

miércoles, 11 de abril de 2012

Bar Babel

Nuevo Centro, piso de abajo


 Por Steve:

Érase una preciosa mañana de mierda. De mierda porque se había levantado uno de esos días grises en los que puede empezar a llover en cualquier momento. Y como el universo me odia y además soy una de esas personas cargadas de absurdos principios, manías y gilipolladas -como aquello de negarse a llevar encima un paraguas- , estaba más que seguro que me pillaría de lleno un torrente de agua. Pero también era una mañana preciosa, más que nada porque era el día del helado gratis en el Ben&Jerry's. Así, sin trampa ni cartón, sin letra pequeña. Ibas, elegías, pedías y te lo daban, sin más. De modo que había quedado allí con amigos para comer helado gratis, que no sólo de cerveza vive el hombre. Concretamente me esperaban Mr. Chicken, Spectrum y una nueva relación suya que tiene ahora. Aunque finalmente nos quedamos únicamente Mr.Chicken y yo a la espera de que se abriese la veda del helado.

Ante una oferta así pensaba que nos tocaría liarnos a hostias con barbies quinceañeras para conseguir un helado, pero no, había más bien poca gente allí esperando. No sé si es que será mentira eso de los 5 millones de parados o es que la gente es imbécil y no les gustan las cosas gratis. El caso es que allí había tan poca gente que nos dio para tomarnos tranquilamente un par de helados cada uno. Yo me tomé uno muy bueno de café y otro que sabía a pasta de dientes, y mientras me tomaba este último y Mr.Chicken me contaba las cosas que se pueden hacer en Valencia cuando viene de visita tu chica manchega, yo vislumbraba la silueta a contraluz de la camarera del bar de al lado que apuntaba la oferta del día en una pizarra. Ya sé dónde nos vamos a tomar la primera y última cerveza de la mañana, pensé.
Ante el escepticismo de Mr.Chicken sobre lo buena y apetitosa que puede estar una birra después de un helado respondí con un convincente y decisivo 'bah!'. Tal que acabé el helado sabor dentrífico con pepitas de chocolate y nos pasamos al local de al lado.

La chica que a contraluz parecía interesante resultó ser, además una paisana que nos conocía de vernos vagando por Paterna. Una chica morenita la mar de 'salá' (la mar de salá, eso ha tenido gracia) que nos contaba sus planes de futuro y nos puso pinchos de tortilla. Pero cuya mirada me recordaba a la de un chaval que me robó el móvil cuando apenas era yo un polluelo. Ahí conversando con la tipa nos bebimos una cerveza tostada 'made in Spain' que no tenía desperdicio alguno para el precio que tenía (1'50, señores!) y nos volvimos a contrareloj, que Mr.Chicken llegaba tarde a suspender un examen. Pero si algo de lo que escribo os interesa (ya sea la cerveza, el pincho de tortilla o las vistas a una heladería), daos prisa en ir que tengo entendido que la esperanza de vida de los negocios montados por allí es tirando a escueta.

Pretendo que la siguiente entrada sea sobre uno de esos bares que cuelgan cabezas de toro en las paredes. Quiero comprobar si es posible que exista un bar que no me guste.

martes, 6 de marzo de 2012

Bar Casa Paco

Calle del Poeta Bodria

Por
Tim:

Era 29 de febrero y habíamos ido Steve, mr Chicken y yo a manifestarnos por la mañana. Ultimamente en Valencia están habiendo protestas callejeras gracias al Instituto Luis Vives que empezó la movida y poco a poco se ha ido cogiendo la gente. Por todas partes se veían camisetas con las siglas ACAB, y mientras me preguntaba lo que podría significar me topé con la respuesta enseguida: ALL COPS ARE BASTARDS

Ahora que estamos en fallas es cuando deberíamos dar más porculo, ya que así los guiris se dan cuenta de lo que pasa en realidad, y es cuando más medios tiene canal 9 por las calles, y si quieren sacar mascletás en la tele, que se traguen el orgullo y saquen a los estudiantes manifestantes, ahora sí que no pueden poner excusas de que no pasa nada.


Para seguir con historias escalofriantes tenemos dos que a mí me llaman más la atención: la de un joven que fue brutalmente apalizado mientras iba por la calle con su novia (totalmente fuera de la manifestación) por seis policias con la cara tapada que salieron de pronto de una furgoneta.


Luego tambien tenemos las declaraciones de testigos, entre ellos varios médicos del Arnau de Vilanova, de policías no identificados que iban a quitarle a la gente al hospital los partes de lesiones, para que no pudieran presentar cargos (he aquí el relato contado por uno de estos médicos en la radio)

Sé que este es un blog de cervezas, pero no soló eso: es un blog sobre nuestras vidas y opiniones que vienen a nuestra cabeza en un bar, y allí estaba, acabada la mani en el bar Casa Paco (aun le debo a Steve esa birra) pensando en que Valencia no es un caso aislado; en varias partes del mundo ya se han visto ciudades completamente gobernadas por reconocidos mafiosos: vease Chicago en los años 30. Pero por más que lo pienso y lo pienso me sigue enfadando el tema aun como el primer día. Sabiendo como sabéis si habéis leido un poco de este blog que soy patriota valenciano de siempre, a la vez, esta comunidad y ciudad me dan un asco profundo y una gran vergüenza. Que pena que esta vez no tengamos a un Eliot Ness para librarnos de esta chusma. No sé tú, pero yo estoy harto de que no me dejen buscarme las castañas como a mí me salga del rabo y tener que esperar que cuide de mí un gobierno al que le preocupo una mierda, y encima se rian de mí en mi puta cara, y lo peor es que como la historia la escribe quien puede y no quien quiere, aun quedaremos como subnormales y nuestros hijos y nietos cuando estén luchando con piedras y palos contra sus vecinos por un plato de judías, se reiran de nosotros y nos despreciaran por no haber tirado a esos cuatro payasos al río con pies de plomo.

PD mientras escribía este post a Fabra le ha tocado la lotería dos veces, y de camino a cobrarlas ha pasado por el aeropuerto sin aviones y ha cagado una mierda en medio de la pista de aterrizaje, y luego se ha limpiado el culo con la camiseta que llevas puesta.


Steve:

Aunque este blog quizá no sea el medio más propicio para escribir esto, debo decir que suscribo gran parte de lo escrito por mi compañero. Que sí, que el Lluis Vives ya tiene calefacción (ahora que no hace falta), que en estas cosas siempre se meten 4 ani-todo con banderas que no pintan nada a hacer el cabra para regocijo de los columnistas de La razón y los tertulianos de Intereconomía, que también es cierto que verás afiliados de partidos a los que nadie a llamado intentando rascar votos, que os dirán desde ciertos medios que en Valencia no hay motivos para quejarse porque los colegios e institutos están perfectamente. Pero el hecho de que hay chavales estudiando en barracones, al igual que hay hospitales sobresaturados mientras se malinvierten millonadas en caprichos desproporcionados, es irrefutable. Que el que un presidente con 3 sueldazos declare menos que una familia de nivel de vida medio-bajo es, cuanto menos, sospechoso. Y que en Castellón haya alguien elegido democráticamente blanqueando dinero de la forma más descarada posible (comprando cupones de lotería premiados), es algo que desafía toda lógica.

En fin, ya me he desahogado un poco yo también. Por cierto, el bar muy bien, buenos precios y a 5 minutos de El Carmen. Hacía un precioso día de fallas, los pajaros cantaban y el sol mañanero era de agradecer después de la ola siberiana, pero no impedía que se respirara ese ambiente de 'qué cojones hay que hacer para que las cosas cambien'.

martes, 28 de febrero de 2012

Bar Poquito a poco

Calle Hospital

Por
Tim:

He aquí que Steve y Yo intentamos hacer un día un intercambio de libros. Hicimos un gran evento Facebook en el que anunciábamos de quedar; unos 20 se apuntaron seguro y más de 30 dijeron que quizás, y consistía en que cada uno llevase libros y los intercambiásemos 1x1 como pokemons.

El evento se hizo en la puerta de la biblioteca de Valencia, un Domingo por la tarde, ya que Steve decía que los Domingos por la tarde nadie hace nada nunca. Y allí, media hora más tarde, se hizo ver tras un rato nuestro primer aparecido: o bueno, mejor dicho, dos: Eran un tipo con rastas y otro rapado que venían con una pequeña bolsa. El rapado hablaba por móvil y se quejaba de que allí no había nadie; así que me tomé la libertad de decirle que si venían por lo de los libros y tal (se ve que nosotros no somos nadie) y resulto que sí.

- Tenéis libros de peleas? - Dijo

- Cómo, libros de peleas?

- Sí, es que a mí sólo me gustan los libros de peleas.

El otro chico se encendió un peta y dijo que mejor se iban y volvían cuando salieran de trabajar.

????????????

Yo me quedé intrigado por saber qué coño era un libro de peleas.

Luego como la luz se había ido y deducimos que no iba a venir nadie más, nos fuimos cargados con nuestras super Bolsas y nos sentamos en la terraza del bar que nos ocupa: El bar poquito a poco.

Cuando hablé del Ciber Cafe Rivendel, ya hablé también de este bar y dije que este bar me caía mal porque una vez el dueño me había echado una maldicion en armenio (literalmente, son Armenios) por mear en el váter sin consumir, pero esta vez nos atendió una señora y nos puso dos tercios por 2 euros cada uno. Allí estuve leyendo versos del "Tirant de Rock" un libro sobre rock catalán que nos mandaron leer en el instituto y del que me quería deshacer. Bebimos lentamente mientras nuestras esperanzas de que viniese alguien se desvanecían.

Al cabo de un rato, cuando aceptamos nuestra derrota, nos fuimos al IMMORTAL y nos bebimos un litro de cerveza a medias, pero como este antro heavy siempre hemos dicho que será el último que critiquemos en todo el blog (sí, el último del mundo) lo reservamos para un momento posterior.

Un beso a todos, si alguien quiere ver mi coleccion de libros e intercambiar alguno con nosotros, que se sienta libre de hacerlo saber en los comentarios!!! Podremos criticar un bar juntos!!!

domingo, 29 de enero de 2012

El Abrazo de la China

Calle Pere III el gran
Por Steve:

Lo que nos disponemos a hacer es algo inédito e innovador. Nos disponemos a escribir nuestra primera entrada en directo. Ahora me encuentro en un bar de Russafa. Delante del portátil y con una cerveza a mi vera. Pero primero una pequeña intro.

Si veis Valencia en un mapa os llamará la atención una pequeña zona, cerca de la estación, que no atiende a ningún orden. Un embrollo de calles puesto sin ton ni son en medio de 2 grandes avenidas. Aquí dentro no hay dos calles paralelas. Es el barrio de Russafa, una zona en la que, de vez en cuando, da gusto perderse.

Hoy he quedado con Tim para hacernos mutua compañía mientras cada uno escribe sus cosas. Tim escribe un libro sobre nazis del futuro, y yo, el guión de una serie de zombies. Russafa es un lugar cojonudo para hacer esas cosas porque sabes que nadie te va a mirae raro.
Estamos plantados debajo de un cartel luminoso que reza ‘we love you’, escribimos uno frente al otro con los portátiles abiertos y parece que estemos jugando a hundir la flota. Hay música de Jazz en lugar de tele con fútbol y la gente habla en voz baja, casi en susurros, como si cada uno estuviera explicando a su confidente de qué modo le tienen que lamer la nata que le baja del ombligo.

Necesito meter un caracol antropófago en mi serie pero no veo modo natural de hacerlo, así que seguiré escribiendo aquí hasta que se me ocurra algo. Sospecho que la razón por la que no se me ocurre nada es el hombre que nos mira por el rabillo del ojo desde la barra. Un hombre cuarentón con una chaqueta larga, de esas que te hacen pensar que en cualquier momento se te planta delante, la abre ante ti y o te enseña sus atributos o sus relojes de marca Cesio. Este hombre me está poniendo nervioso...
 
Pido la segunda Alhambra, ahora que va mejor la cosa. Me han cambiado al hombre siniestro por un par de mozuelas 'prou boniques' (o igual es la luz tenue que nos hace más guapos, y me incluyo, que yo solo soy feo cuando me iluminan bien). Estas ni nos miran de reojo ni na, pero de algún modo me han devuelto la inspiración. Llamémoslas 'musas'. Tim, que hace un momento se ha perdido yendo a buscar tabaco, sigue a lo suyo.

Tim me plantea para su libro un dilema que al que no consigo responder, las chicas "prou boniques" siguen en la otra punta del bar susurrándose cochinadas y a mi segunda cerveza le quedan 4 pipas. O aminoro el ritmo o nos terminamos liando.

He entrado al baño y he pasado más frío que en lo que llevamos de invierno. Espero no haber meado en las neveras. Por más que me he esforzado en alargar la birra esta ha terminado desapareciendo y las chicas 'prou boniques' ya no me motivan desde tan lejos. Se acerca el fin de la tarde y debo empezar a pensar en el final de la entrada. He abierto internet para ver qué se cuece y he descubierto que el Valencia no ha ganado, de modo que puedo agradecer al universo que no me permitiera tirar la quiniela, pues me habría comido los mocos. En facebook alguien ha colgado un vídeo que me da vértigo solo de verlo y mi amiga Miniwini me anima a ver el último comic de The Walking Dead, descargado ilegalmente, por supuesto (lo siento Robert Kirkman, siento que debo reivindicarme en este tema). Interesante todo pero nada de esto me ayuda a darle un final digno a este experimento. Así que lo voy a dejar así, diciéndoos que este bar recomendable pone los precios standar de Russafa de 2€ por birra y con el siguiente diálogo.

Tim: Oye, cuando dices que tienes los ojos color avellana qué color es? ¿marrón claro?

Steve: Es un modo bonito de decir que tienes el color de ojos más común del mundo. El marrón cacota tipical spanish. ¿por?

Tim: Nada, lo voy a meter en el libro.

Steve: ajam!

Tim: Hey, Steve!

Steve: Dime, Tim.

Tim: B-4

Steve: A pique el portaaviones!


Cierro esto mientras suena una versión Jazz/Croone de '99 red ballons'.

jueves, 5 de enero de 2012

Tu museo deportivo

Plaza del Valencia Club de Fútbol, 5

Por Steve:

El otro día acompañé a Tim a Valencia, que le habían encargado llevar la navidad hasta Alcoi, y acabamos tomándonos una en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Y no, no es que hayan puesto una cafetería en lo alto del Micalet (aunque sería un puntazo), es que sin comerlo ni beberlo terminamos en el bar que regenta Manolo el del Bombo, justo a las puertas de Mestalla. Para quien no lo sepa, Manolo es ese hombre que aparece siempre en las gradas en los partidos del Valencia y de la selección dándolo todo a golpe de bombo. Y os preguntaréis: "¿es que sólo hay uno?", "¿el del bombo es siempre el mismo?", pues sí, así es, y lo tenemos nosotros. Nunca antes había visto en persona a esta celebridad y no esperaba encontrarlo en su bar aquella tarde navideña. Pero ahí estaba trás la barra, humilde como el solo, al alcance de cualquier mortal.
Por alguna razón nos vimos el bar casi vacío. Eso sí, vacío de gente porque de objetos y recuerdos fubolísticos estaba a rebosar. Bufandas en el techo; fotos, cuadros y banderines en las paredes; balones, tambores, camisetas y hasta un réplica de la copa del mundo (que de copa no tiene nada) al otro lado de la barra.
En el tiempo que me duraron dos cerverzas entro un crio con sus padres, aunque parecían muy mayores para ser sus padres, y se pidieron algo cada uno, más por no hacer el feo que por que les apeteciera relamente tomarse algo. Y es que lo único que buscaban realmente en ese bar era hacerse una foto con El Bombo de Manolo. Y lo escribo así, en mayúsculas, como quien habla de las pirámides de Egipto.
Mientras Tim veía el partido de copa entre el Albacete y el Athletic, diseñaba mentalemente la coreografía de una canción que no se quitaba de la cabeza. Fue entonces cuando pregunté al tabernero que qué hará cuando construyan en Nou Mestalla, si se montará un negocio cerca del nuevo estadio o qué, y me dijo que seguiría igual, que con 63 años no iba a moverse ya de ahí. Es cual capitán que se niega a abandonar el barco. Y no hablamos nada más con él, estaba también absorto viendo el partido. Con la de historias que podrá contar ese hombre. Así que nada, pagamos 1'50 por cada una de las cervezas a la camarera ecuatoriana y de buen ver, que tenía Manolo a su servico, y nos volvimos para casa. Que la navidad hasta Alcoi no llega sola.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Mesón Restaurante Saymi II

C/de los Impresores, 41 GETAFE

Por Steve:

He abierto mi cartera, me he encontrado un sobre de azúcar vacío y al verlo he recordado repentinamente una entrada pendiente que tengo. Dicho sobre de azúcar lleva impreso el nombre y la dirección de un mesón y lleva ahí desde principios de Septiembre, que visitamos la ciudad de Getafe para disfrutar del En Vivo Festival 2011.

El En Vivo es de las más gratas experiencias que he vivido este año que agoniza. 3 días de fiesta y desenfreno, acampado en un pinar,  rodeado de amigos, música de la buena y latas de cerveza. Pero todo esto tenía también sus inconvenientes. El aire que respirábamos contenía más polvo que oxígeno, los pinos no terminaban de aplacar un sol de justicia, las pulgas se cebaban con cada uno de nosotros como si no hubiera mañana y los baños... (ay, los baños!). Hablando claro y sin tapujos, era más higiénico cagarse encima que hacerlo en uno de esos inodoros portátiles. En serio, he visto cosas que no creeríais.

Nos levantamos una mañana y descubrimos que en la neverita que portábamos para víveres, no había sitio para una taza de café entre el fiambre de la comida y el fiambre de la cena. Algunos de nosotros hacían colas infinitas para poder ducharse y otros dormían o estaban en paradero desconocido. Los habidos en pie en esa micróplis que habíamos montado con tiendas de campaña, decidimos partir en busca de un lugar en el que desayunar. De modo que salimos del recinto de acampada como seres de ultratumba que escapan momentaneamente del infierno para comer sesos frescos. Y nos encontramos de pronto en el mesón restaurante Saymi II. Estaba ahí en medio de una calle desierta del polígono y llegamos hasta él de forma directa, como si lo oliéramos. Creo que entrar allí fue de los momentos más bonitos del viaje, llegar a un bar que todavía no había sido colonizado por los despojos humanos del festival. Era todo para nosotros! No veo modo de describir de forma fiel el sentimiento que nos invadió al ver ante nosotros un retrete limpio en el que plantar un castillo con toda la arena que habíamos tragado.

Primero cayó un café con leche (el mejor café con leche de la historia) con tostadas o madalenas. Luego empezamos a hacer llamadas para atraer hasta allí a todos los colegas. Todos menos Tim, que se había pasado la noche anterior tocando las pelotas a los intentaban dormir y terminó agotado. Iba llegando amigo tras amigo y conforme llegaban también iban cayendo tapas y cervezas por doquier. La situación lo merecía, teníamos techo y váter limpio, había que aprovecharlo todo el tiempo posible. Risas y anécdotas vividas por cada uno durante los días que llevábamos de festival. Todo fue maravilloso hasta que nos echaron, allá sobre las 4 de la tarde. Querían cerrar e hicieron caso omiso de nuestras súplicas. Luego seguiría la fiesta en otro local, pero esos recuerdos ya los tengo más borrosos.